A menudo, muy a menudo, me gusta saborear el silencio y cuando me hallo en tal menester, suelo preguntarme: ¿a que sabe el silencio?...mi silencio .
Y entonces me doy cuenta de que el silencio que busco y hallo sabe a la libertad que me proporciona escribir esto.
Sabe a la necesidad de expresar los sentimientos que surgen cuando miro a un bebé, a un anciano, los campos verdes y amarillos de mi tierra...
Sabe a mi misma, a lo mío íntimo, al o mas personal, a lo emotivo...
Sabe al sentimiento que nace y muere con tu recuerdo.
Sabe tambien a inspiración cuando sacas de él, el estímulo ambiental y personal que provoca la reflexión.
Sabe a infancia y a pan con chocolate...a desamor, a pasión...
Sabe, a todas esas pequeñas cosas cotidianas...porque puede saber a beso, a un abrazo, a una mirada, una sonrisa, a un ocaso...pequeñas cosas que sin duda son siempre las mas agradables.
Pero también sabe a ausencias...este, es el sabor amargo del silencio.









8 comentarios:
Sabe a paz, a sueños que se nos agolpan en los sentidos. Sabe a hierba, sabe a mar, a sales, a frutillas, a misterio...Sabe a cuerpos, a besos, a mieles; pero también sabe a sabiduría.
Un beso amiga...Pasa por mi blog tienes un premio para ti, está ubicado debajo de mi poema.
El sielncio sabe a tantas cosas que a veces es muy necesario
un beso corazon
Tu entrada me sabe cercana y bonita. Un beso =)
Verdades reflejas en tu silencio...lo necesitamos muchas veces, para reflexionar y encontrarnos con nuestros problemas, desconectando de la realidad...en fin que todos tenemos y necesitamos nuestro silencio particular.
un abrazo, Kalima.
Es tan necesario el silencio como lo es la compañia. Hace falta descansar nuestra mente y tu lo has reflejado con las justas palabras.
Saludos.
Mariarosa
¿Sabes? estos días venia haciéndome la misma pregunta ¿a que sabe mi silencio? me ha gustado el sabor del tuyo, quizás aún deba encontrar el del mío. adoro el silencio, es parte de cada uno de nosotros.
Bellísima entrada, besitos
El silencio como sabor a pan y chocolate...
esa metáfora es de una grandeza tal que, para mí, eclipsa el resto del texto que es buenísimo.
Mis felicitaciones.
Abrazos.
En el silencio encuentro la conciencia. Y en mi silencio hallo muchas de las cosas que comentas, ausencias, infancia, desamor, ilusiones... Muy buena reflexión. Te dejo un cálido abrazo!. Te sigo.
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