viernes, 30 de julio de 2010

Miradas transatlánticas




El sol se esconde llevándose los últimos reflejos del día mientras las gaviotas, llenan el cielo con la estridencia de su canto.
Empieza a anochecer y el silencio de mi interior, se llena de recuerdos, de sentimientos...


Miro hacia el horizonte intentando adivinar el tiempo futuro, evocando momentos pasados y un escalofrío recorre mi cuerpo mientras siento esta gélida brisa Atlántica, que azota mi cara como para despertarme de mi ensueño momentáneo y mostrarme el espectáculo de ver confluir el mar y el cielo en perfecta comunión como dos enamorados.




Ya nadie queda en la playa.... solo yo, conmigo misma y con mis circustancias.
Y tambien me voy. Pero este bello lugar permanecerá aqui esperando ser compartido de nuevo con otra gente solitaria a quien hacer sentir tanta belleza a la vista , tanta alegría y dolor en el alma y tanto frío en el rostro.

19/7/2010

6 comentarios:

Tatiana Aguilera dijo...

Los paísajes quedan los pensamientos pasan, siempre es así. Esa playa ha sido testigo de tantos destinos, de miradas, de alegrías, de pérdidas y de encuentros...
Un beso.

veronica dijo...

hola lindo escrito el hoy un beso y buen fin de semana

Unknown dijo...

Estar frente al mar siempre te llena de palabras. Como si la brisa te soplara las frases que tienes que escribir.
Los recuerdo a veces son buena compañia, es la mejor prueba de que existimos.
Me gusto pasar por aqui y encontrar tu alma escrita a mano alzada.
Un abrazo kalima.
disculpa por las ausencias.

@Intimä dijo...

Las olas invaden la soledad, nos acechan los sueños
Besos

Rafael Humberto Lizarazo Goyeneche dijo...

Hola,

Los hermosos lugares que nos regala la naturaleza, nos dan la oportunidad de encontrarnos a nosotros mismos.

Abrazos.

TruHan dijo...

bendita soledad que rasga el alma y congela los sentimientos.

un abrazo

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