
Tal vez algún día encuentres en tus viajes por los blogs, este. .....entonces ya no tendras dudas porque leeras lo que ya te escribí un día no hace mucho.
Pero hoy quiero dejarlo aqui plasmado tambien mientras escucho mi música...
Hoy me descalcé, como tu pedías para no pisar la hierba , y entré en el jardín de tu mundo de ensueño.Me senté bajo un sauce.Sus ramas caían majestuosas; el viento las hacia mecer y yo, entre ellas, veía cómo rozaban con delicadeza el suelo, tan suavemente que parecía que lo estuvieran acariciando.Cerré los ojos....y soñé.Soñé que llegabas y te sentabas junto a mi..y ¡eramos invisibles a la otra gente que paseaba por el jardín de tu mundo¡. El sauce se hacía cómplice de nuestros tiempo y allí, entre el abrigo de sus ramas me contabas como era ``tu mar``.Con tus palabras me hacías notar su brisa en mi rostro, oler su aroma, sentir el picor de la sal...Me llevabas mar a dentro y una vez allí, mirando al infinito..allá donde el cielo se une con el mar, pude sentir MI LIBERTAD, esa libertad que solo se vive en sueños, cuando nada importa, cuando nada ata...Por unos instantes fui NADA, o tan solo un minúsculo punto en un mundo infinito e irreal, un mundo de sueños, tu mundo...el mio.Pero hubo que regresar a puerto.Entonces escondí mis lágrimas y perdí de nuevo esa LIBERTAD, dejé de notar el sabor de la sal en mis labios, la brisa dejó de azotar mi rostro...Luego tu boca dejó de emitir palabras...y desperté.Bajo el sauce no estabas tu.Mis pies estaban frios, me calcé y sin apenas pisar la hierba de tu jardín, con mis sandalias de la mano salí de tu mundo y cerré la puerta.









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